viernes, 31 de enero de 2014

SI VOLVIERA A NACER

       
     Yo pensaba de mí misma,
 que era una persona íntegra,
 con un pensamiento profundo,
 pero he mirado atrás,
 y he visto, que he perdido
 mucho tiempo, con inútiles
 vanidades.

 Pero si tuviera otra oportunidad,
 si volviera a nacer, no sería
 la misma, sería...


 Yo sería, el rocío de la mañana,
 sería el perfume de la rosa,
 y de las flores del campo.
 El frescor de la hierba mojada.

 Sería la llovizna fresca,
 en un día de verano.
 Sería el calor de un rayo de sol,
 en un día de invierno, frio y oscuro.

 Sería las aguas de un río cristalino.
 La mano que levanta al pobre,
 que ha tropezado.

 Sería la sonrisa de la madre,
 después del parto.
 la mirada tierna, del niño
 que ha nacido.

 Una puesta de sol, mirada
 desde el océano.
 Sería el pañuelo para secar
 las lágrimas del que ha llorado.

 En una palabra, sería todo
 aquello, de lo que quería
haber disfrutado.
 
 Y sin embargo creo,
 que en todo esto,
 también hay vanidades.

 Vanidad de vanidades,
 todo es vanidad.    MJ

 


 

 
   

jueves, 30 de enero de 2014

EL CAMINO DE LA CRUZ

          
 Solo hay un camino
 que te lleva a la eternidad.
 Un camino angosto, pero hermoso,
 por el que a veces cuesta pasar.

¡Hay que pasar por la cruz!,
 dejar tu carga detrás,
 lavarte con la sangre de Cristo,
¡es  El  Camino Real!.

 No es sencillo seguirlo,
 pero Jesús, te va a llevar.
 No te encontrarás solo,
 pues Él te va a acompañar.

 Vas a pasar por lugares,
por los que puedes tropezar,
pero no te preocupes por eso,
pues Cristo te va a levantar.

Lisonjas te dará el enemigo,
que tienes que rechazar,
pues quiere hacerse tu amigo,
para que vuelvas atrás.

      Solo hay un Camino,
 que llega a la eternidad.
¡Ese es el de la cruz de Cristo!.
¡El único que debes tomar!.
       MJ




      


        

martes, 28 de enero de 2014

MI AMADO

          
      Ayer tuve un sueño,
 tuve un sueño maravilloso.
 Caminaba cogida de la mano,
 de mi amado, de mi esposo.

 Su mirada era tan dulce,
 su sonrisa tan tierna.
 Era feliz a su lado
 era la vida eterna.

  Solo en Él me apoyaba,
  solo en Él me sostenía,
  era fuerte a su lado,
  pues con Él yo no caía.

 Fue un sueño precioso,
 donde yo nunca sufría,
 donde el cielo lo veía,
 pues estaba allí subida.

 Aquél sueño maravilloso,
 ¡al que yo me aferraría!.
 pero desperté aquí abajo.
Y me pregunté ¿si Él me amaría?.

   Ámame esposo mío,
  cógeme de la mano,
 y haz que camine Contigo.
 Deja que sea, ¡Tu vida y la mía!       MJ
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

domingo, 26 de enero de 2014

MIS ZAPATOS

          
 Heridas llevo en los pies,
 de caminar descalza.
 Descalza por este mundo,
 de lloros que me alcanzan.

 ¡Quiero ponerme zapatos!,
 pero no se como hacerlo,
 ¡quiero poder alcanzarlos!,
 pero no puedo cogerlos.

 ¡Amigo!...Acércame los zapatos
 que no puedo dar un paso.
 Me están sangrando los pies,
 ¡Yo no puedo! ¡Me abraso!.

 No encuentro quien me los dé.
 No encentro amigo ninguno.
 ¿No hay quien me eche una mano?.
 ¡Dame aunque sea uno!.

 ¿Dónde están mis amigos?,
  que no me dan los zapatos.
 ¿Dónde están mis seres queridos?,
 que no me ayudan a alcanzarlos.

   Solo hay una solución,
 para que no me sangren los pies,
 y es que alguien me los vende....
 ¡Y solo puede hacerlo Él!.....
    Mi Jesús.
             MJ
 "Él sana a los quebrantados de corazón,
   y venda sus heridas." Salmo 147:3 
 

 


 

jueves, 23 de enero de 2014

DON SILENCIO

                  

       Enigmático D. Silencio,
     compañero de mis días
     fiel amigo, que estas ahí
     cuando todos se han ido.

     A veces me canso de ti,
   muy a menudo me canso de ti.
    D. Silencio, D. Silencio,
que me robas todo lo que he sido,
      todo lo que he vivido.

 Cuando mis niños eran pequeños,
      jugábamos a escucharte.
  Había paz cuando tú estabas,
 eran niños y te oían, si te oían.

    Eres enemigo del viento,
   de la lluvia, de ciudades
 y parques, de grandes almacenes,
   de fiestas y jolgorios.

      Todo eso te intimida,
y te marchas, donde los bosques
    están repletos de árboles,
   en el sestero del mediodía.
  en la tranquilidad de la noche.

   Incluso en esos sitios un pajarillo,
  tiene la osadía de intimidarte,
     un grillo, una rana, incluso
   un manantial que cae en cascada.

   Cuando todos estamos juntos,
  te echo de menos D. Silencio.
  Quisiera correr por el camino,
   y escucharte a ti solo.

   Tú invitas al pensamiento,
pensamientos buenos y malignos,
pensamientos que roban la calma,
 y pensamientos de esperanza.

      Eres malo D. Silencio,
la gente se vuelve loca, se suicida,
 si estás siempre con ellos,
y sin embargo muchos te echan
 de menos.

    Enigmático D. Silencio,
 con que pocos vives ahora.
    Estas por desaparecer,
aunque muchos salen a buscarte.

 Pero no hay sitio donde te puedas
 esconder, solo en remotos lugares,
 en lugares donde el hombre no
 ha llegado. ¿Hay alguno de esos?.

 D. Silencio te necesitamos, el
mundo te necesita. Necesita jugar
a escucharte, y ser como niños,
y escuchar la paz de tu silencio.

 Sepulcral D. Silencio, que te mueves
por cementerios y tétricos lugares,
lugares donde nadie puede llegar,
solitarios, solitarios.

     No habrá calma sin ti
    D. Silencio.
    Desaparecerás, y
   ¿quién te ira a buscar?.



      Vuelve D. Silencio.  MJ









  


 

domingo, 19 de enero de 2014

LA PLANTA

               
             Planté una semilla.
 con mucho amor y cuidado.
 Quería verla crecer,
 y que estuviera a mi lado.

     La regaba día a día,
 para que pronto creciera.
 Una semilla tierna,
 que brotara en primavera.

  Empezaron a crecer sus hojas,
 ¡que preciosa y linda estaba!.
 Una planta nacida,
 ¡era yo quién la cuidaba!.

    Empezó a crecer mi orgullo.
  ¡Mirad mi planta! ¡miradla!.
  Solo yo la he tratado,
  en ella he puesto mi alma.


  Si, fue una planta preciosa,
  que yo amaba.
 Pero no me daba cuenta,
 que era Dios quién la cuidaba.

  Perdóname Señor, te pido.
 No dejes que me envanezca.
 Que no crezca en mi el orgullo,
 cuando me des, otra planta.
                       MJ



 

miércoles, 8 de enero de 2014

,

      LA MANO DE MI SEÑOR

      Se tú Señor mi mano.
  La mano que me dirige,
  la que ayuda al cautivo,
  la que da agua al sediento,
  que da de comer al hambriento,
  y posada al peregrino.
 
La que me ayuda a caminar.
La que me lleva por el camino
correcto.
 La mano que me levanta
  cuando yo he caído.
  
 La que me limpia,
 del polvo del camino.
 la que me abriga,
  cuando tengo frio.

  La que seca mis lagrimas.
  cuando yo he sufrido.
 La que me consuela y cura,
 cuando me han herido.

 La mano inflexible y firme
que me dirige, si yo me he torcido.
        La que me da amor,
        la que me da abrigo,
        la que quita mi miedo´
  y me liberta, si estoy cautivo.

Se Tú Señor la mano que me dirige,
 en todo mi caminar contigo.
               MJ
     

 




 

domingo, 5 de enero de 2014

MI MADRE

                

Sentada en un butacón
pasaba las tardes cosiendo.
Un tenue rayo de sol
por la ventana se iba yendo.
 
Tranquila estaba la noche,
sentada junto a su esposo,
veían la televisión,
todo estaba en reposo.
 
La paz ella traía,
tranquila segura estaba.
Toda la casa confiaba,
mientras ella allí continuaba.
 
Las tardes del domingo
paseaban junto al río.
Volvían a casa cansados,
ya el domingo se había ido.
 
Así pasaba sus días.
Era feliz a su modo.
Pero llegó la noche a la casa,
su vida se convirtió en un lloro.
 
No quería morir.
Las horas se apresuraban.
Ella quería vivir
pero sus horas se marchitaban.
 
Cerró sus ojos, se fue.
La vi marcharse tranquila.
Vi que Dios la cogía.
Pero dejó la casa vacía
 
Su cuerpo estaba presente.
pero ella ya no estaba.
Un viernes de invierno crudo,
la enterraban.
 
Todos lloramos su marcha.
Mi padre no reaccionaba.
No se daba cuenta que lo dejaba.
La casa vacía. Su sillón sí que estaba.
 
Los domingos no son iguales,
solo allí en la estancia.
Los días parecen iguales,
Pero ella se ha marchado de la casa.
 
¿Dónde estás madre mía?
Que te has ido sin decir nada.
Te has dejado la casa vacía
y solo a mi padre, sin decir nada.
 
Hace tiempo de esto.
Aún recuerdo su cara.
¿Cómo has podido dejarnos
Ya no hay unión en la casa.
 
A pesar de tus defectos
yo te amaba.
Eras mi madre querida,
en la única que confiaba.
 
Ahora ya no queda nada.
No hay casa, ni sillón, ni estancia.
Cada uno por su sitio...
Así ha quedado la casa...
 
MJ
  
Y oí una voz que me decía,
¡esta aquí Conmigo en el cielo!
disfrutando de su estancia.