sábado, 28 de diciembre de 2013

 

 

SIN NOMBRE

                          

 Mirar atrás, y hacia adelante miro
¿En quién se puede confiar?
palabras vanas que yo adivino.
luchar por algo, o por un amigo.

Amistades vanas que van al olvido,
palabras necias y orgullos nacidos,
mirar atrás y confiar en un amigo.
Amigos sin fundamentos nacidos.

 Cleros y clanes enriquecidos,
personas llenas de envidia y odio.
¡Llegar a la cumbre!, a pesar de todo
¡No importa quién!¡ me estorba todo!.

Cuanto mas alto subas, mejor para ti.
    Llegara un día en que sea yo 
He de realizar mis planes, a pesar de todo.
  ¡  No quiero quedarme solo  !

Vanidad de la vida, ¡que importa eso !
un sitio bien alto es lo que busco.
Cleros y clanes enriquecidos,
 llegar a la cumbre a pesar de todo.

         ¡Buscar un amigo !
alguien que apoye mi hambre de lucro. 
Eran cuarenta ¡que importa eso !,
tengo a quince, que aumentan mi lucro.

    Yo me siento en una feria metida,
de lucros y vanidades, de los que quisiera huir.
Con palabras necias y orgullos nacidos,
¿en quién se puede confiar?, no paro de oír.

  Hay que hundir, al que estorba,
        yo tengo que subir.
  Susurros que oigo, va contra ti.
Veis tenia yo razón, lo tengo que hundir.

   Todo funciona así, nadie se escapa,
           ya no hay amigos.
Amistades vanas que van al olvido,
 amigos sin fundamento nacidos.

   Cuanto mas alto subas, mas hambre de lucro.
¿Quién parara esto?, todo se ha ido al olvido.
      Cleros y clanes enriquecidos,
    personas llenas de envidia y odio.

    ¿Señor podré yo salir?, pero para Ti,
de la feria de la vanidad, de la que quiero huir.
    Pon Señor orden aquí,
    pues siento mi alma fuera de mi.

           MJ







   



  










 
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jueves, 26 de diciembre de 2013

MI AGONÍA

        
Anduve caminando mucho tiempo
sin saber a donde ir.
Solo oyendo palabras de reproche,
nada estaba bien, nada.

  Vi una luz a lo lejos,
corrí hacia ella
¡clame una salida!
dejaré todo e iré hacia allí.

¡No! fue una ilusión mía
 no había nada,
solo era un espejismo
que mi alma deseaba.

¡Pobre de mi! dije,
¿Qué he de hacer ahora? 
 ¿Cómo puedo salir
 de esta mi agonía?

  Cerré los ojos y oré


 ¡Señor, dame la salida!
   y me vi envuelta
en una nube de paz y alegría.
 

M.J.











miércoles, 25 de diciembre de 2013

EL NAZARENO

    Lavar los pies de alguien quiero
igual que hizo el Nazareno.
   ¿A quién mejor que a Jesús
podría yo lavar los pies?

   Lavárselos con mis lágrimas
secárselos con mi piel,
  besárselos con mis labios
y acariciárselos también.


  ¿A quién mejor que a Jesús 
podría yo lavar los pies?
  Quisiera subir al madero
y llorar delante de El.


  ¡Jesús que grande que eres!
¿Por qué has muerto tu por mi?
 Siendo el rey de la gloria,
me has lavado toda a mi.


   Déjame lavar tus pies,
mi Jesús ,mi Nazareno.
  Déjame lavar tus pies,
y agradecértelo así.   




 





MJ.

EL ACEITE DEL SEÑOR

     

   ¡Oh Señor, dame tu aceite!
Para llenar mi lámpara.
   Dame tu aceite limpio,
para que no se apague mi llama.

   Lléname Señor, de tu aceite,
para alumbrar mi estancia.
   Para alumbrar a los míos,
y a todos los que pasan.

   Aceite limpio de vida
que ilumina y no se apaga.
  Iluminar a los míos,
y a los peregrinos que pasan.

  Con ese aceite seria,
 lumbrera que no se apaga,
lumbrera para mi vida,
y para el que necesita 
alumbrar, su casa.

                                                 

                                                                                
              
                                                                    






                                    MJ.






º

LA PLANTA

        Planté una semilla
con mucho amor y cuidado.
      Quería verla crecer, 
y que estuviera a mi lado.
 
       La regaba día a día,
 para que pronto creciera.
      Una semilla tierna,
que brotara en primavera.
 
        Empezaron a crecer sus hojas
 ¡qué preciosa y linda estaba!
    una planta nacida.
¡era yo quien la cuidaba!
 
    Empezó a crecer mi orgullo.
¡mirad mi planta! ¡miradla!
   Solo yo la he tratado,
en ella he puesto mi alma.
 
   Si, fue una planta preciosa
 que yo amaba.
    Pero no me daba cuenta,
que era Dios quien la cuidaba.
 
   Perdóname Señor te pido.
 No dejes que me envanezca,
que no crezca en mi el orgullo,
cuando me des otra planta.
 
 
                                                          MJ.