viernes, 21 de marzo de 2014
UNA LUZ QUE SE APAGA
Esos momentos
que te llevan de la mano,
sin tú poderlo evitar.
Tal vez quisieras gritar,
pero hay una paz,
que te lleva hasta el final.
Final que muchos
ya han atravesado,
y no sé si se han sentido,
agitados o agobiados.
Palabras que se deslizan
por mi mente, escribiendo
sin cesar; deslizando
el lápiz entre mis dedos,
mas escribo sin parar.
Yo no puedo protestar,
pues ya ha llegado
mi final;
un final que yo deseo...
morir en paz...
¿Dónde está oh muerte
tu aguijón?
¿Dónde oh sepulcro
tu victoria?
¿Quién llorará en mi lecho?
¿habrá lagrimas de dolor?
¿habrán lagrimas de amor?
o tan solo mirarán
lo que he hecho.
" Si alguien llora por mí,
no habré vivido en vano"
" Un paso a la eternidad
solo coger tu mano, y dirigirme
hacia la inmortalidad."
Yo no quiero huir de
esa dicha, de estar a Tu lado
cada día;
Escapar de este cuerpo
corruptible, que te ata
y te corrompe, y te deja
inservible.
¡Oh! Dios ¿Cuánto daría
por pasar este momento
de agonía, y estar a Tu lado
ya cada día?
Esa tenue luz que se apaga,
en este mundo que no agrada;
para abrir una puerta,
a una luz resplandeciente,
a la que nadie puede llegar.
Si Jesús no coge tu mano,
y te lleva hasta el final,
un final tan deseable,
si Él no te deja escapar.
¿No hay libertad en la muerte
dejando esta vida cruel,
que te atrofia, y te acongoja,
viendo tanta violencia,
del que yo quisiera escapar,
llegando hasta mi final?
¡Oh! mi Dios, si pudiera
el hacerte una ofrenda,
de amor y agradecimiento,
por la vida que me espera.
MJ
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario