Lavar los pies de alguien quiero
igual que hizo el Nazareno.
¿A quién mejor que a Jesús
podría yo lavar los pies?
Lavárselos con mis lágrimas
secárselos con mi piel,
besárselos con mis labios
y acariciárselos también.
¿A quién mejor que a Jesús
podría yo lavar los pies?
Quisiera subir al madero
y llorar delante de El.
¡Jesús que grande que eres!
¿Por qué has muerto tu por mi?
Siendo el rey de la gloria,
me has lavado toda a mi.
Déjame lavar tus pies,
mi Jesús ,mi Nazareno.
Déjame lavar tus pies,
y agradecértelo así.
MJ.

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